Óxido de zinc dopado con aluminio.

  
El autoensamblaje de materiales semiconductores a escala nano- y micrométrica nos deleita, en muchos casos, con sorprendentes construcciones que parecen ser hechas por el hombre respetando las más rigurosas leyes arquitectónicas. En esta micrografía el acoplamiento de hilos, de unas pocas micras de espesor, de óxido de zinc dopado con aluminio, nos ofrece un enrejado tridimensional de una elevada relación superficie/volumen, que conjuga la belleza y el orden estructural del micromundo. Tras esa compleja morfología, se encuentran las leyes cinéticas que gobiernan la formación y el acoplamiento de elementos nanométricos que dan lugar a estructuras mayores y más complejas, las que adecuadamente funcionalizadas podrían convertirse en eficaces microsensores de gas. Conocer primero esas leyes, y dominarlas después, constituye la base del llamado enfoque de abajo arriba de la nanotecnología, que nos permitirá conformar a la carta la célebre frase de Richard Feynman: “there is plenty of room at the bottom”.
 
Equipo fotográfico: microscopio eléctrónico de barrido FEI Inspect
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