Los materiales y la impresion 3D

Los materiales tienen una gran importancia en el uso de las impresoras 3D.

Campos tan diversos como la joyería, la automoción, el sector aeroespacial o el de la moda ya se están aprovechando de las posibilidades de la impresión 3D. Algunos proyectos que están sorprendiendo por su originalidad y aires de ciencia ficción: La impresión de células madre embrionarias.
Un grupo de investigadores de microingeniería biomédica de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo ha sido capaz de obtener células madre del tamaño de una gota de agua con la ayuda de una máquina especial que las trata con tanto mimo que las mantiene vivas y conserva su capacidad para replicarse de forma indefinida y evolucionar en diferentes tipos de células. Esta técnica pionera abre la puerta al desarrollo de fármacos “in vitro” y a la realización de pruebas de toxicidad directamente sobre tejidos humanos pero sin poner la salud de una cobaya en riesgo. Aunque eso no es lo más increíble. Lo mejor de todo es que ya se piensa en imprimir estas células en el interior del cuerpo y en crear órganos 3D viables para su implantación médica a partir de una parte del propio paciente, lo que erradicaría la necesidad de esperar por un órgano compatible y evitaría asimismo el riesgo de trasplantes rechazados.

craneo

De momento, y a pesar de los adelantos de Organovo que cuenta con un equipo especializado en muestras de tejido hepático, los órganos que se han podido (re)crear mediante impresión en tres dimensiones tan sólo sirven para estudiar sobre réplicas exactas ciertas dolencias. Es el caso de los corazones sintéticos con los que trabajan los cardiólogos del Centro Médico Nacional para los Niños de Washington D.C. -vía The Washington Post– en simulacros que les permiten preparar a fondo operaciones complejas o la simulación de otras partes de la anatomía humana.
Se ha logrado implantar un tubo de plástico bioabsorbible a modo de “remiendo” en la tráquea de un bebé de 2 meses (Hospital Pediátrico C.S. Mott en Michigan, vía The New England Journal of Medicine), se ha diseñado una oreja funcional que percibe sonidos en las mismas frecuencias que sus pares humanas con la ayuda de una especie de antena (Universidad de Princeton en New Jersey, vía Nano Letters) y otra que cambia colágeno por cartílago (Universidad de Cornell en Ithaca, vía Plos One), se ha reemplazado la mandíbula de una mujer de 83 años por una artificial de titanio y biocerámica (LayerWise y la Universidad belga de Hasselt, vía BBC), se ha reconstruido el 75% del cráneo de un hombre estadounidense por otro de plástico impreso (creación de Oxford Performance Materials, vía Gizmodo) y se le ha devuelto su rostro al británico Eric Moger (operación comandada por el cirujano y odontólogo Andrew Dawood, vía The Telegraph).

Landscape House, el proyecto del arquitecto holandés Janjaap Ruijssenaars va camino de convertirse en el primer edificio del mundo impreso en 3D. Y no se trata de un inmueble simplón de líneas rectas, sino que se compone de dos plantas con formas redondeadas y espacios abiertos en el interior. El plan es reproducir con una máquina D-Shape y la intervención de su inventor, el italiano Enrico Dini, piezas individuales de 6 x 9 metros que combinan arena con aglutinante inorgánico. A partir de ahí, se irían juntando las impresiones y completando la estructura con hormigón reforzado con fibras.  Ruijssenaars, que es conocido  por trabajos anteriores igual de sorprendentes como una cama que levita gracias al magnetismo, se rodeará asimismo de la experiencia de su compatriota Rinus Roelofs, matemático y artista.
Así las cosas, parece que los límites no existen para la impresión en tres dimensiones. Durante los últimos tiempos se han esculpido con esta técnica bicicletas basadas en nailon, instrumentos musicales (que se pueden tocar), vajilla, comida para astronautas, geles comestibles y hasta carne, ropa de baño y calzado (zapatos de tacón incluidos), lentes para cámaras fotográficas, lámparas (que alumbran), armas (que, para bien o para mal, también funcionan), “miniyos” de facciones idénticas a las personas a las que imitan y robots capaces de moverse, por poner sólo algunos ejemplos de usos prácticos y alucinantes. 

Obtenido de www.siliconweek.es  impresion 3d

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